Conocé a Nino.

Un asistente de inteligencia artificial formado en el derecho penal de la Provincia de Buenos Aires. Sabe de lo sustantivo y de lo procesal, conoce la jurisprudencia del fuero y confirma cada fuente antes de responder. No viene a reemplazarte: viene a estar disponible cuando lo necesites, con la preparación de un buen colega.

Probar Nino
LexAgis
Presentamos Nino

El colega que se estudió el fuero entero y está disponible cuando lo necesitás.

Hay abogados que parecen tener el código en la cabeza: recuerdan el artículo justo, no se les escapa un plazo, ubican el fallo que hace al caso. Nino trabaja así, con la ventaja de estar disponible a cualquier hora y de no cansarse nunca.

Se formó en el Código Penal y en el Código Procesal bonaerense, y conoce la jurisprudencia de la Suprema Corte y del Tribunal de Casación. Entiende cómo se piensa un caso, cómo se arma una estrategia y cómo anticipar lo que va a plantear la contraparte. Y cuando no tiene certeza de algo, lo dice y te remite a la fuente, en lugar de arriesgar un dato. Preferimos un asistente que sepa reconocer sus límites antes que uno que responda cualquier cosa con seguridad.

Nuestra convicción

La inteligencia artificial no reemplaza a los abogados. Pero los que la usen bien van a trabajar distinto.

El ejercicio del derecho siempre se apoyó en las herramientas de su época. Hubo un tiempo de códigos anotados a mano y memoria. Después llegaron las bases de datos, los buscadores de jurisprudencia, la firma digital, el expediente electrónico. Cada una despertó recelos al principio, y cada una terminó dándole al abogado algo valioso: tiempo, alcance, precisión.

La inteligencia artificial es el capítulo que estamos escribiendo ahora. Y como con las anteriores, la herramienta no viene a ocupar el lugar del profesional, sino a sacarle de encima lo que le come horas. Nino no decide por vos ni firma por vos, y la responsabilidad sigue siendo tuya. Lo que hace es devolverte el tiempo que se va en buscar, cotejar y verificar, para que lo pongas donde de verdad importa: pensar el caso y defender a tu cliente.

Trabajamos con una idea simple: la tecnología al servicio del abogado, y no al revés. La última palabra la tenés vos, siempre.

El momento

La discusión ya no es si la IA entra al derecho. Ya entró.

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa a futuro y pasó a formar parte del trabajo jurídico. Las instituciones empezaron a decirlo abiertamente. La propia Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires lo señaló en 2026: la IA “ha dejado de ser una tecnología emergente para transformarse en una herramienta ya incorporada” en la administración de justicia.

Ese mismo año el máximo tribunal bonaerense avanzó con un reglamento para el uso responsable de la inteligencia artificial en el ámbito judicial, y abrió la puerta a colegios profesionales, universidades y demás interesados para discutirlo. Y fijó un principio que compartimos por completo: que la función jurisdiccional “es indelegable e insustituible”, y que la inteligencia artificial debe usarse “exclusivamente como herramienta de apoyo —nunca sustitutiva— de la actividad humana”.

Es exactamente la idea sobre la que construimos Nino. Esto ya es parte del ejercicio profesional, y empieza a tener un marco propio en discusión y respaldo institucional. La pregunta dejó de ser si vas a trabajar con inteligencia artificial. Ahora es con cuál. Nosotros hicimos una para tu fuero, con los mismos valores que la propia justicia está poniendo por escrito.

“La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología emergente para transformarse en una herramienta ya incorporada.”
Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires — Resolución 1719/26, proyecto en consulta pública
Nuestro compromiso

Una herramienta así exige responsabilidad. Y el estándar más alto que podamos sostener.

Construir inteligencia artificial para el derecho es una responsabilidad que tomamos en serio. Por eso Nino se apoya en algunas reglas que no negociamos, y por eso nos exigimos el estándar más riguroso: en una herramienta jurídica, la precisión no es un extra, es lo mínimo.

Nino asiste, no sustituye: la decisión y la responsabilidad son del abogado. Se apoya en fuentes verificadas y las deja a la vista, para que nunca tengas que creerle a ciegas.

Y hay algo que para nosotros es innegociable: el secreto profesional. Nunca entrenamos el sistema con tus datos —está expresamente prohibido en la política de nuestra empresa—. Tus consultas, tus expedientes y tus estrategias son tuyos. No alimentan el sistema, no se comparten, no se reutilizan.

No lo hacemos solo porque corresponde, aunque corresponde. Lo hacemos porque el derecho se construye sobre la confianza, y una herramienta jurídica en la que no se puede confiar no sirve para nada.

El origen

Lo hicimos desde adentro del derecho, no desde afuera.

LexAgis no salió de una empresa de tecnología ajena a los tribunales. Empezó como un proyecto de abogados en ejercicio, estudiantes de derecho y gente del ámbito jurídico, con una idea en común: que las herramientas para trabajar mejor las tenía que pensar quien conoce el oficio de primera mano.

Ahí está la diferencia. Lo que Nino tiene que saber, cómo tiene que responder y dónde no puede equivocarse lo define gente que estuvo frente a un expediente, que corrió un plazo, que preparó una audiencia. No adaptamos una tecnología al derecho: la pensamos desde el derecho. Y lo hacemos de la mano del ámbito académico, porque a la innovación jurídica la tomamos con el rigor que el tema merece.

Nino es, en el fondo, una herramienta de colegas para colegas. Hecha por gente que sabe lo que está en juego cuando un abogado firma un escrito.

Hacia dónde vamos

Empezamos por el penal bonaerense. No pensamos quedarnos ahí.

Elegimos el derecho penal de la Provincia de Buenos Aires porque es donde el error se paga más caro, para el abogado y para el cliente. Es la prueba más dura, y por eso quisimos empezar ahí.

Pero la idea va más lejos. Queremos que cada fuero y cada provincia tengan su propio asistente, hecho a la medida de su derecho y su jurisprudencia. Un futuro donde el abogado argentino no tenga que arreglarse con herramientas importadas, pensadas para otros sistemas y otros idiomas, sino que cuente con una hecha acá, para el derecho de acá. Nino es el primer paso de ese camino, y nos gustaría que lo recorras con nosotros.

El enfoque

Una IA generalista sabe un poco de todo. Nino sabe de lo tuyo.

Las herramientas de IA más conocidas responden sobre cualquier tema, pero no dominan ninguno en profundidad. Con el derecho eso no alcanza. Un penalista bonaerense no necesita una IA que opine de contratos, de familia y de marcas: necesita una que conozca el CPPBA, la jurisprudencia de su fuero y cómo se trabaja de verdad en sus tribunales.

Por eso Nino no es una herramienta genérica con una capa penal encima. Se formó en el terreno donde vos litigás, con el vocabulario y las reglas de tu fuero. Habla tu idioma porque se educó en él.

Nuestro propósito

Para nosotros la mejor tecnología no es la que deslumbra, sino la que sirve: la que te devuelve tiempo y foco, y respeta el oficio en lugar de pretender ocuparlo. Eso es lo que estamos construyendo, un fuero a la vez.

¿Sos penalista en la Provincia de Buenos Aires? Conocé a Nino.
El beta está abierto para abogados del fuero.
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